Recordar con amor, es lo más saludable

Durante la vida nos encontraremos con personas que nos enseñarán muchas cosas, con quienes compartiremos momentos únicos y especiales. Algunas de estas personas se mantendrán caminando a nuestro lado de por vida; otras se alejarán; otras no acabarán de entendernos o no actuarán con nosotros tal y como merecemos o esperábamos con lo cual las acabaremos apartando; otras desaparecerán, otras morirán…

En los casos en que tengamos que hacer frente a situaciones de pérdida de un vínculo emocional fuerte, al principio lo pasaremos mal; tendremos que pasar por un duelo que cada persona vivirá de una manera diferente y durante el tiempo que precise. A pesar de que pueda resultar muy desagradable, provocar mucho malestar y dolor, es importante experimentar, sentir y vivir todas las emociones que vayan surgiendo para poder ir avanzando de forma sana en el camino de este proceso de “recomposición”, “recolocación” y «transformación» emocional.

De hecho, es esencial transitar por este proceso de duelo porque es necesario y imprescindible para procesar qué ha pasado y aprender a vivir sin “aquella” persona (que no es lo mismo que olvidarla porque, a una persona querida, no se la olvida nunca).

No obstante, sorprende ver como hay personas que siguen reviviendo emociones que generan malestar (ira, rabia, decepción…) a pesar de haber pasado supuestamente por este tiempo de tránsito. Esto provoca que puedan quedar enquistadas en el pasado y/o puedan encontrar dificultades para seguir adelante construyendo un presente y un futuro de manera saludable. Un ejemplo de lo que estamos comentando podría ser cuando se ha producido una ruptura de pareja que no hemos procesado como tocaba y, tiempo después, recordar a esta persona todavía nos remueve sentimientos negativos de muy alta intensidad (rencor, deseos de venganza, dolor…). Si este es tu caso, es importante que te plantees pedir ayuda profesional ya que podría esconderse, tras estas reacciones, una falta de habilidades de gestión de las emociones que pueden afectar gravemente a tu bienestar emocional.

Así que es muy importante, a la vez que saludable desde el punto de vista psicológico y emocional que, después de todo el tránsito doloroso asociado a la pérdida, acabemos guardando el recuerdo de las personas que pasan por nuestra vida con amor y afecto, porque ellas siempre formarán parte de nosotros y hay que asignarles un espacio especial repleto de gratitud dentro de nuestra memoria y de nuestro corazón. Además, qué mejor manera de autocuidarnos!

Fuente: Augoestimablog